Ahora voy en segundo año de educación superior, soy representante del club de fotografía, mi padre era un gran fotógrafo, el sueño que me hace continuar adelante cada día es convertirme en una gran fotógrafa como mi padre, espero que mi sueño algún día se haga realidad.
Todo era tranquilo aquel día, iba caminando al instituto sin preocuparme por nada, el viento era agradable, los pétalos de las flores caían con suavidad desde los árboles, eso me hacia sentir alegría y algo de nostalgia al recordar el pasado, continué caminando deseando que este fuese un buen día.
Minutos más tarde me dirigía a mi salón de clase... 2-3, llevaba en mis manos unas cajas con algunas fotografías, pensaba llevarlas al club después de clase. Justo al entrar a mi salón un chico se me adelanto, empujándome descuidadamente sin darse cuenta, pensé que me caería y afirme con fuerza las cajas... Pero, no dolió, ya que no caí, un muchacho de cabellos rubios y ojos tan negros como la noche misma estaba afirmándome mientras sonreía amigablemente.- Hola, Buenos días-. murmuro sin dejar que aquella sonrisa desapareciera de sus labios, a lo que yo simplemente respondí con un "buenos días", después de eso el chico entro al salón sin más. El nombre de aquel muchacho es Andrew Holden, esta en mi mismo grado y es un chico verdaderamente popular, no solo con las chicas, sino que también los chicos lo admiran bastante, nunca pensé que un chico como el supiese de mi existencia, debo de admitir que me emocione un poco en mi interior.
Era hora de descanso, fui directamente al club de fotografía a pasar un rato, yo era la encargada del club ya que soy una de las fundadoras, me senté en una de las sillas colocando las cajas en la mesa para ver las fotos de los años anteriores, me dijeron que debía examinarlas bien, pero a decir verdad me daba algo de pereza, tome la cámara para poder ir a sacar más al rededor del instituto, tenia una llave para ir a la azotea, debía tomar muchas fotografías para el festival escolar ya que debíamos encontrar más miembros.
-Hey Hayley, ¿Qué se supone que estas asiendo?.- Murmuro una chica de cabellos oscuros y ojos claros como gotas de agua, me miraba algo preocupaba, mientras se cruzaba de brazo.
-Hola April, simplemente estaba pensando ir a sacar más fotografías y en la azotea tengo una hermosa vista, mira si hasta tengo la llave.- Sonreí mostrando campante las llaves jugueteando un poco con estas al moverlas de un lado a otro.- Acaso... ¿Me quieres acompañar? -Digo risueña sin más, aunque al ver a April esta no parecía para nada entusiasmada con la idea.- ¿Sucede algo? ¿Dije algo malo? -Me limite a preguntar mirándola de reojo, más esta con simpleza me miraba perturbada.
-¿Realmente deseas ir allí?... Puedes tomar fotografías de cualquier otra parte, no es necesario que vayas allá, además... ¿Acaso no has escuchado aquellos rumores? -Parecía realmente preocupada y eso no iba bien con la personalidad fuerte, dura y algo reservada de April, sonreí acomodando mi cabello detrás de mi oreja para responder con una voz suave y calmada mientras ordenaba las fotografías que estaban desparramadas por la mesa.
-April, yo no recreo en rumores y mucho menos en fantasmas, así que no te preocupes ¿si? -April comenzó a hablar para tratar de detenerme, diciendo cosas como que gente había visto a aquellos chicos morir y cosas por el estilo, no le preste mucha atención y me dirigí a la azotea con una cámara en mis manos.
Ustedes se preguntaran "¿Cuál era ese rumor?" y cosas así, se los contare. Aproximadamente hace unos 3 años cuando yo todavía no asistía a este instituto había una pareja de hermanos, el hermano menor y la hermana mayor se llevaban por un año y tenían un gran parecido, casi pasaban por mellizos, por diferentes cosas de la vida que todavía nadie sabe ellos un día subieron a la azotea y se tiraron de ahí muriendo ambos al instante, desde ese día sus almas vagaban por la azotea haciendo que chicos se suicidaran o algo así, por ello nadie va a la azotea, eso es lo que me contaron, no se más del tema y tampoco me interesa, solo es un rumor.
Al entrar a la azotea un gran viento se sentía y haciendo volar un poco mi falda, ahí fue como note una silueta extraña, quedando asombrada y algo maravillada, agarre mi cámara con las dos manos, mientras templaba un poco, era como si mi cuerpo se moviese por si solo y mi corazón palpitaba con rapidez, aquella persona de la cual correspondía aquella silueta se iba volteando hasta mirare directamente, él era...
-Fin del primer capitulo-
Minutos más tarde me dirigía a mi salón de clase... 2-3, llevaba en mis manos unas cajas con algunas fotografías, pensaba llevarlas al club después de clase. Justo al entrar a mi salón un chico se me adelanto, empujándome descuidadamente sin darse cuenta, pensé que me caería y afirme con fuerza las cajas... Pero, no dolió, ya que no caí, un muchacho de cabellos rubios y ojos tan negros como la noche misma estaba afirmándome mientras sonreía amigablemente.- Hola, Buenos días-. murmuro sin dejar que aquella sonrisa desapareciera de sus labios, a lo que yo simplemente respondí con un "buenos días", después de eso el chico entro al salón sin más. El nombre de aquel muchacho es Andrew Holden, esta en mi mismo grado y es un chico verdaderamente popular, no solo con las chicas, sino que también los chicos lo admiran bastante, nunca pensé que un chico como el supiese de mi existencia, debo de admitir que me emocione un poco en mi interior.
Era hora de descanso, fui directamente al club de fotografía a pasar un rato, yo era la encargada del club ya que soy una de las fundadoras, me senté en una de las sillas colocando las cajas en la mesa para ver las fotos de los años anteriores, me dijeron que debía examinarlas bien, pero a decir verdad me daba algo de pereza, tome la cámara para poder ir a sacar más al rededor del instituto, tenia una llave para ir a la azotea, debía tomar muchas fotografías para el festival escolar ya que debíamos encontrar más miembros.
-Hey Hayley, ¿Qué se supone que estas asiendo?.- Murmuro una chica de cabellos oscuros y ojos claros como gotas de agua, me miraba algo preocupaba, mientras se cruzaba de brazo.
-Hola April, simplemente estaba pensando ir a sacar más fotografías y en la azotea tengo una hermosa vista, mira si hasta tengo la llave.- Sonreí mostrando campante las llaves jugueteando un poco con estas al moverlas de un lado a otro.- Acaso... ¿Me quieres acompañar? -Digo risueña sin más, aunque al ver a April esta no parecía para nada entusiasmada con la idea.- ¿Sucede algo? ¿Dije algo malo? -Me limite a preguntar mirándola de reojo, más esta con simpleza me miraba perturbada.
-¿Realmente deseas ir allí?... Puedes tomar fotografías de cualquier otra parte, no es necesario que vayas allá, además... ¿Acaso no has escuchado aquellos rumores? -Parecía realmente preocupada y eso no iba bien con la personalidad fuerte, dura y algo reservada de April, sonreí acomodando mi cabello detrás de mi oreja para responder con una voz suave y calmada mientras ordenaba las fotografías que estaban desparramadas por la mesa.
-April, yo no recreo en rumores y mucho menos en fantasmas, así que no te preocupes ¿si? -April comenzó a hablar para tratar de detenerme, diciendo cosas como que gente había visto a aquellos chicos morir y cosas por el estilo, no le preste mucha atención y me dirigí a la azotea con una cámara en mis manos.
Ustedes se preguntaran "¿Cuál era ese rumor?" y cosas así, se los contare. Aproximadamente hace unos 3 años cuando yo todavía no asistía a este instituto había una pareja de hermanos, el hermano menor y la hermana mayor se llevaban por un año y tenían un gran parecido, casi pasaban por mellizos, por diferentes cosas de la vida que todavía nadie sabe ellos un día subieron a la azotea y se tiraron de ahí muriendo ambos al instante, desde ese día sus almas vagaban por la azotea haciendo que chicos se suicidaran o algo así, por ello nadie va a la azotea, eso es lo que me contaron, no se más del tema y tampoco me interesa, solo es un rumor.
Al entrar a la azotea un gran viento se sentía y haciendo volar un poco mi falda, ahí fue como note una silueta extraña, quedando asombrada y algo maravillada, agarre mi cámara con las dos manos, mientras templaba un poco, era como si mi cuerpo se moviese por si solo y mi corazón palpitaba con rapidez, aquella persona de la cual correspondía aquella silueta se iba volteando hasta mirare directamente, él era...
-Fin del primer capitulo-